martes, 29 de marzo de 2011

Va de religión (abstenerse creyentes)

Como estoy en una de mis épocas dónde alterno la fase "no te duermes hasta cinco minutos antes de levantarte" con "te duermes tan pronto te metes en cama pero despiertas a las cinco de la mañana (y no vuelves a dormirte)" pues... veo mucha mierda en la televisión. Ví La Noria, pero sólo porque me gusta Jordi González, me parece atrevido pero respetuoso, es inteligente y rápido, tiene algo que me atrae. En el debate del final del programa nombraron el hecho de que hace un par de semanas varias estudiantes de la Universidad Complutense hicieron una protesta en la capilla de la Universidad desnudándose de cintura para arriba. 

En el debate de este programa lo reducían todo a que era una muestra de rechazo de gente atea a las creencias de los demás. Alguno decía que los ateos éramos unos intolerantes y blablablá. El debate pasaba de puntillas por la noticia ésta y se centraba en si la iglesia debe reformarse o no. 

Personalmente me importa una mierda si la iglesia se moderniza o no porque lo que creo es que debería dejar de existir, junto con todas las otras religiones.  No traen más que frustración, odio, miedos y un alivio opiáceo al dolor a base de envolverte en una realidad paralela inventada por los hombres.  Si un niño cree en la existencia de Superman todos intentarán desengañarle pero si cree en dios... todo cambia porque hay mucha más gente igual de engañada que cree en lo mismo. Hay exactamentente las mismas pruebas para creer en Superman que en dios pero creer en lo segundo está mucho mejor visto. Un amigo invisible más.

Me voy del tema. La protesta de la Universidad Complutense no fue llevada a cabo para despreciar unas creencias diferentes a las de las chicas que enseñaron las tetas. ¿Por qué sólo mujeres? Por cosas cómo ésta, que la iglesia aún defiende con la boca pequeña:
“Vuestras mujeres callen en las congregaciones; porque no les es permitido hablar, sino que estén sujetas, como también la ley lo dice. Y si quieren aprender algo, pregunten en casa a sus maridos; porque es indecoroso que una mujer hable en la congregación.”
1 Corintios 14: 34 & 3
No estaban allí sólo como ateas, estaban como estudiantes. La religión tiene que estar bien alejada del conocimiento, porque lo limita, lo persigue, lo tergiversa y modifica a su antojo. Galileo, Isaac Newton, Leonardo da Vinci, Copérnico, Miguel Servet... todos perseguidos porque sus teorías no convenían a la iglesia. Y no hace falta ir tan atrás, en la actualidad son muchos los frentes que hay abiertos entre Ciencia y religión, cuatro siglos después seguimos en las mismas, sólo que por suerte ahora no tienen hogueras, y no por falta de ganas. La Universidad debe ser un lugar de adoración al conocimiento, a la cultura, a preguntarse los porqués y a dar respuestas basadas en pruebas y no en cuentos estúpidos que intentan volverte borrego y sumiso. La Ciencia nos salva, una y otra vez, del dolor, de enfermedades, o por lo menos las hace más llevaderas, también nos hace la vida más cómoda y fácil, más segura, más feliz. Da respuestas a hechos que un día nos parecieron inexplicables, cuenta la historia del planeta leyendo las huellas que hemos dejado en él todos los seres vivos que lo habitaron y los procesos que aquí han ocurrido. ¿Qué hace la religión? Difunde que una mano mágica nos colocó sobre la corteza terrestre cuando hay un montón de hechos que prueban la existencia de un proceso evolutivo. Exige que la gente muera con dolor, aún cuando hay posibilidades de acortar el sufrimiento. Quiere que las mujeres no podamos decidir cuando queremos ser madres, y para ello muestran bebés de un año haciéndolos pasar por un feto de dos o tres meses, que realmente no es más que un corpúsculo de células con menos conciencia y cerebro que un mejillón. Niega al mundo las increíbles y maravillosos avances que las células madre prometen a la medicina... Limita, persigue, tergiversa, modifica. La iglesia es veneno para la Ciencia, para el avance... no quieren una población sin enfermedades, sin dolor, sin sufrimiento, quieren seres atormentados de vidas desgraciadas que estén dispuestos a meter la cabeza bajo su zapato con tal de sentir un poco de alivio. Por eso el enseñar las tetas en la capilla, por eso el rechazo de los estudiantes ansiosos de aprender verdades y no cuentos. Por eso no a la iglesia en la Universidad ni en las escuelas. 

Dicen algunos que la religión es necesaria para establecer un orden moral en la sociedad. La moral y la ética nacen de la aplicación de nuestra razón y lógica a la realidad. No necesitamos que nos digan lo que está bien y lo que está mal, lo sabemos perfectamente usando el pensamiento. Y de eso se trata todo, de usar el pensamiento. Magnífico proceso.

martes, 22 de marzo de 2011

Yo amo a aquél que desea lo imposible, decía Goethe

Suena Against all odds (take a look at me now), The Postal Service

Llevo varios meses entregando currículums a diestro y siniestro. Fruterías, restaurantes y cafeterías, tiendas de todo tipo, grandes almacenes, centros de jardinería... no le hago ascos a nada. También he llamado a un montón de anuncios del periódico de los que por una razón o por otra ninguno ha ido adelante.

Hasta Noviembre yo tenía un trabajo. Un trabajo que me gustaba mucho, mal pagado, sí, pero era nocturno y me permitía compaginarlo con clases, prácticas y exámenes. Casi al amanecer, cuando la ciudad empezaba a despertar, yo volvía a casa saltándome los semáforos de las calles aún vacías, acompañada de las canciones insufribles de la radio, cansada pero contenta y feliz. Tuve que dejarlo. En unos meses pasaron de llamarme varias veces a la semana a llamarme sólo un día. ¿Había descendido mi rendimiento? ¿No necesitaban a más gente? No, simplemente el encargado me puteaba. Por razones que no merece la pena relatar. Cuando ví que gente nueva que no tenía ni idea de cómo iba aquello me pasaba por encima, cuando ni mis propias compañeras se explicaban qué pasaba... me fuí. Noté que se me secaba el alma ante la impotencia, la frustración, la rabia... Por entonces mi sueldo se había quedado en ciento y pico al mes. Mi orgullo vale más que eso.

La semana pasada me harté. Mis ahorros de los dos empleos que tuve en verano se han agotado hace tiempo. Tengo apoyo detrás, mi novio y mis padres, pero no me gusta nada que me mantengan, me hace sentir muy inútil. Decidí hacer un nuevo currículum. Mentí como una bellaca. Me inventé experiencia que no tenía, rellené vacíos, alargué contratos y hasta me puse conocimientos de portugués (pasé una semana en Oporto) y de italiano (fuí a clases unos meses hace como quince años). Luego desenterré el neceser que nunca uso y me pinté como una puerta para sacarme una nueva foto. Por cojones tenía que salirme algo.

No me dió tiempo a empezar a repartirlo. Me han llamado para una entrevista mañana. No me han dado demasiados datos del puesto en sí, en un  almacén, en una fábrica, a diez minutos de mi facultad. De los nervios se me ha olvidado preguntar el posible horario. Y eso es lo que más me preocupa porque las clases puedo saltármelas pero las prácticas son más que obligatorias.

Estoy nerviosa. Y triste. Y contenta. Pero más bien triste, me parece que si el horario es bueno no me van a coger y si no me conviene un carajo sí me cogerán  y yo acabaré el curso sin haber aprobado ninguna.

O igual todo sale bien. Para variar.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Me veo con escamas y branquias

Me gustaría ser como esa gente que controlan un montón de cine. Le nombras una peli y ellos saben en que año fue filmada, quién compuso la banda sonora, qué premios ganó, los nombres del director, los actores principales, los de los secundarios, te comentan la fotografía y el vestuario, dónde se grabaron los exteriores y  para terminar ahondan en el argumento desde la perspectiva política, psicológica, histórica y todo lo que se tercie. 

Pero no. No soy así. Ya no sólo que por no recordar no recuerde títulos ni argumentos, es que no recuerdo si ví tal peli o no. Puedo decir toda ancha "Quiero ver Mulholland Drive"... y me contestan "No te gustó, y luego te pasaste dos días maldiciendo a Lynch". O puedo comentar "Parece ser que Muerte entre las flores está bien" para que me respondan "A ti también te lo pareció". No pasa siempre, evidentemente, pero sí a menudo. Ésto de que otro tenga que decirme si vi una película y qué opinión me mereció mientras yo no recuerdo ni jota me hace pensar que lo de mi memoria de pez se agrava por momentos.