martes, 28 de enero de 2014

Gente loca, llena de cohetes y explosiones

Hace tiempo leí esta cita que Jack Kerouac:

 «La única gente que me interesa es la que está loca, la gente que está loca por vivir, loca por hablar, loca por salvarse, con ganas de todo al mismo tiempo, la gente que nunca bosteza ni habla de lugares comunes, sino que arde, arde como fabulosos cohetes amarillos explotando igual que arañas entre las estrellas».

 Y me gustó tanto que inmediatamente me compré el libro, On the road. No sé si lo vendí o aún lo conservo, pero la verdad es que es de los pocos párrafos que salvaría del libro. Me quedé harta de que me hablaran de putas y borrachos por mucho que por el medio me contaran sobre el dorado amanecer. Después de esas palabras tan bonitas, con las que me identifico tanto, el libro fue una decepción. No digo que sea malo, de hecho está considerado como un intocable de la literatura norteamericana, sino que, simplemente, no es lo que a mí me gusta leer. 

Hace tiempo leí un post sobre literatura y en uno de los comentarios una blogger calificaba "Los pilares de la Tierra" de basura. Yo lo leí, es una historia inmensa, con multitud de personajes, que para mí tiene valor ya no solo a nivel literario, sino también por todo lo que aprendí sobre la arquitectura y construcción de catedrales.

Yo puedo decir que no me gustó On the road, pero jamás diré que es basura. "Los pilares..." no es uno de mis libros favoritos, pero desde luego todo el trabajo del autor hace que esté fuera de lugar decir que es basura. 

Esto le dije a esa chica, y me dijo que en su casa leían a Bukwoski y cosas del estilo. Yo no conocía al tal Bukwosky así que me imaginé un estilo Tolstoi o Dostoievski y pasé de seguir con la conversación cuando la muy lerda me dijo que igual yo estaba acostumbrada a literatura para las masas. Lo que tu digas, maja.

Al hermano de Z. le regalaron "La máquina de follar", de Bukowski, y en una tarde en su casa, me lo leí. Más putas, y más borrachos, y sexo sórdido, y... vamos, que no, que no me gustó. Yo es que soy más de Dostoievski y Tolstoi, que por cierto, nada tienen que ver. 

Hace unos días me tropecé con esta frase de Bukowski:

 


Me gusta mucho cómo lo expresa. Es tan genial como la de Kerouac. Y sí, también la siento bastante mía.

Y es lo mismo que nos pasa a menudo con las personas, ¿no? Que algunas cosas de ellas nos parecen geniales y otras no tanto. Me quedo con las buenas de Kerouac y Bukowski.

martes, 21 de enero de 2014

Mmm... llueve, sí.

Hoy estaba dentro del coche, cogiendo aire para salir al exterior y aguantar el chaparrón, que con viento es tontería coger el paraguas, y de pronto pensé: "Qué día más asqueroso". No sólo el clima, todo este puñetero martes. Y eso que me gusta la lluvia y aún eran las once de la mañana... 

Es un poco todo y un poco nada. Pienso en las cosas que hago mal o directamente no soy capaz de hacer, en mi ansiedad, los problemas en casa de mis padres, que hoy se me va la gatita que tengo acogida a su casa de adopción (esto es bueno y triste a la vez) y cuando estoy así, en plan victimista estúpida, se me ocurre echar un vistazo por twitter para distraer esos pensamientos. Voy saltando de perfil en perfil, siguiendo conversaciones en las que no participo, y se me ocurre entrar en el de alguien del que ya hace tiempo que no sé nada. Y veo que lo han aperado de un tumor, y se me queda una cara de gilipollas peor que la que ya traigo de serie. 

Iba a escribirle para transmitirle buena energía pero me temo que me diría que me meta mi energía por dónde me quepa. Y eso hago. Me la trago y punto. 

Ahora intento ahogar por enésima vez a la niña llorica que hay en mí, esa que se queja de tonterías y se ahoga en un vaso de agua por pequeñas batallas mientras otros vencen guerras mucho mayores. Y sin quejarse nada.

lunes, 13 de enero de 2014

Grrrrrrrrrrrrrrr.....

A veces gruño. También muerdo. Me enfado y grito y tiro flechas envenenadas.

Parezco de todo menos frágil y dolorida.

Nadie sabe que lo que necesito es un abrazo y una palabra amable.


domingo, 12 de enero de 2014

Nada

"Ojalá no me diera tanto miedo, Rosetta. Ojalá no tuviera miedo" 
Homicidio en primer grado (1995)

♪ Suena:


Hoy bailaría esta canción en bucle, y grabaría mi entusiasta sombra como hizo Paola hace poco para despedir el año. Anda que no te ibas a descojonar... tengo tanta gracia bailando como el palo de una escoba. 

No tuve tiempo de estrenar las pulseras que me han regalado y que pensaba ponerme en los exámenes para que me diesen buen rollito. Tenía uno ayer pero me dió una crisis de ansiedad y no fuí. No pasa nada. Me levanto, sacudo el polvo de las rodillas y sigo caminando, poniendo un pie delante del otro. Las llevaré en el siguiente. 

He tenido en mi regazo un gato blanco con un ojo color miel y otro azul. Era tan hermoso como hipnotizante. 

He perdido un bolso antes de que fuese mío. Lo ví hace un mes y decidí esperar a las rebajas, muy práctica yo. Ahora no recuerdo en qué tienda lo había visto, he visitado como siete webs y no aparece. Adiós, mi amor, otra te tendrá en sus brazos en estos momentos. Suelo perder muchas cosas: bolis, las zapatillas, apuntes... Z se ríe de mí porque a veces no me da tiempo de acabar la frase ( "¡He perdido una zapatil...!") antes de encontrar lo que sea que quiera que haya perdido durante esos terribles siete segundos.

El otro día me dijo Z que yo era inquebrantable. Me produjo bastante incredulidad el comentario, la verdad. 

-¿Yo? Pero si me vengo abajo cada dos por tres...
-Sí, pero siempre te recuperas y sigues adelante. 
-Bueno, pero arrastro...
-Pero no te rindes. 

Fue bonito cuando me lo creí. Qué más da si es verdad o no. 

También hablamos sobre alinearse con el eje Norte-Sur para cagar. Sí, yo tengo cierta tendencia a saltar de un tema a otro con bastante facilidad. Parece ser unos científicos han hecho un estudio en el que han concluído que los perros se alinean con este eje en la mayoría de sus defecaciones.  Nosotros hemos concluído que a mi gato A. le da igual el eje, mea lo que sea y como sea según le dé la venada. Nos ha apenado mucho que nuestros gatos no meen ni caguen alineados como el eje manda y hemos decidido orientar el arenero adecuadamente. Luego se nos ha pasado la pena porque hemos descubierto con alborozo que todos los váteres de la casa están bien orientados. Vamos, que nosotros dos sí cagamos bien. Es más, toda la urbanización, que todos están colocados así. Hemos determinado que el ayuntamiento debería ponernos una placita o algo, como ejemplo a seguir. 

Nueve líneas hablando de cagar. Yo creo que si no dejas de leerme ahora ya no lo harás nunca.