lunes, 24 de marzo de 2014

Cosas

Escucho en bucle Hey there Delilah, siempre la escucho cuando estoy triste.

Me cago por la pata abajo cuando recuerdo que en unos días debo exponer un trabajo en el salón de actos de la facultad, delante de unas sesenta personas. 

Flipo con mi regeneración celular propia de lagartija, el tajo del dedo ha cicatrizado genial.

El domingo estaré toda la mañana en el puesto del mercadillo de segunda mano de la protectora. No me gusta el trato de la gente pero me han trincado. Habrá que ayudar. 

He comprobado que se me dan regulín empaquetar regalos. Lo he parcheado con tropecientos trozos de celo.

Tengo una tía con retraso mental, que vive sola en una casa con tejado de pizarra en una pequeña aldea de  montaña, que compra magdalenas para dárselas a los perros y los gatos, que cuando supo que me había casado buscó y rebuscó y como no tenía dinero me dió un par de edredones que tenía en el armario. Me gustó mucho que me diera los edredones. Eran feos y viejos pero era lo mejor que tenía. Mi tía empezó a decir que le habían pinchado el teléfono, que por la noche había gente que andaba alrededor de la casa, que las paredes estaban llenas de electricidad y que la querían enfermar. Ya ha tenido brotes psicóticos en otras ocasiones pero ahora debe estar medicada. Quizás tenga que irse a una residencia. Echará de menos a los gatos y los perros. 

He transplantado varias plantas del jardín y no se han muerto. Es todo un logro. Un año maté tres. Z. se ríe mucho de mí cuando mato plantas. Dice que es mi selección natural particular. En mi jardín sólo sobreviven las más fuertes. 

El inquilino del piso que tienen mis padres en alquiler ha estuvo diez días muerto en el baño. Ún infarto. No he podido evitar preguntarle a mi padre, el que lo encontró, a qué olía. A qué va a oler... a carne podrida. Tenía un alquiler muy bajo porque se lo ganaba pidiendo en la puerta del supermercado. Estaba contento porque este año empezaría a cobrar la pensión y ya no tendría que pedir más. Me ha hecho pensar en lo de que la vida es aquello que sucede mientras la planeamos. 

Voy a poner Hey there Delilah otra vez.



lunes, 17 de marzo de 2014

Florece al fin


El membrillero japonés ha florecido por primera vez. Si pasa algo especialmente bueno próximamente lo recordaré como ya anunciado por el membrillero. El arbustillo llegó a mí hace unos cinco o seis años. Era una ramita de un palmo que tardó tres años en crecer cinco centímetros. Para solucionarlo no se me ocurrió mejor cosa que transplantarlo en medio de las heladas de un enero. El pobre perdió todas las hojas y lo dí por muerto, pero es bicho duro y resucitó. Después le brotaron un par de ramas secundarias y este año, por fin, ha florecido.

Siguiendo con la temática de jardinería decir que me he rebanado un dedo por perezosa (y zopenca). Necesitaba cortarle un par de ramas al jazmín y por no subir a por la tijera podadora usé un cúter. Súperafilado, oye. Me ví la capa de piel, la grasilla que hay debajo y el músculo. Muy didáctico todo. Z. se marea con la sangre y aunque aguantó el momento vendaje después se tiró en la cama intentando recobrar el color. Me faltaba abanicarlo con una rama de palmera.

Mientras Z. se recuperaraba yo estaba pensando en que el jazmín al cortarlo suelta un líquido blanco e irritante. Me ha parecido cantidad de poético ese pacto de sangre que hemos hecho el jazmín y yo. Un poco sin querer ambos, también es verdad. 

lunes, 10 de marzo de 2014

Y qué placer...


Y qué placer
cuando no hay nada
que pueda ver
y solo invento
tu sonrisa
y apago así
toda agonía. 

(Luis Alberto Spinetta)

♪Suena: 




Ha sido mi cumpleaños. Me pongo muy sensiblera cuando es mi cumpleaños. Me abrazo tontamente a Z. y, tras una pausa y un melodramático suspiro, le digo "Quérote". Él aguanta bastante estoicamente el chaparrón cursi y ñoño.

Me he quitado un poco la tontería yendo a ver "300: el origen de un imperio". Mucha violencia y efectos visuales. Me ha gustado. Tampoco es que esperara sondear las profundidades de mi alma viendo esa película. Es puro espectáculo. Me emociono siempre con un anuncio que ponen antes de los trailers. Uno que alaba el sonido inmersivo 360º de las salas (le llamaban así). Muestran imágenes de unos motoristas que hacen todo tipo de acrobacias. Siempre que lo veo me prometo que algún día iré a ver un espectáculo de ese tipo.

Tengo dos planes muy importantes para este año que me espera hasta cumplir de nuevo. Me imagino dentro de un año habiéndolo conseguido. ¿Sirve de algo visualizarse consiguiendo algo? Supongo que no, pero me hace sentir que soy capaz. Nadia, mi psicóloga, me lo dijo. Me dijo "Tú puedes". Claro, qué me va a decir mi psicóloga, ¿que no? Pero Nadia es de esas pocas personas que cuando hablan las creo.

P.D. Mención honorífica a Cantona que me ha dedicado un post para felicitarme el cumpleaños. Gracias de nuevo :)